EN LA COMUNIDAD LAVYLITES

Honremos la naturaleza y recibamos con agradecimiento sus regalos. Vivimos y creamos con pasión. Experimentamos y creemos en su fuerza buena.

Dificil dar bién. Quizás la solución es la ausencia de escoger. La reflexión corriente y razonable no son en absoluto válidas en aquellos medios donde la necesidad se ha afincado.
Dar es el mayor regalo. Alguien con su suerte nos brinda la posibilidad de recibirlo.
No hay medida, solo personalidad.
Da lo mismo, medio pan, aplacar rapidamente el hambre o en el caminador deseado pasear a una pequeña personita. No cuenta sí el huerta es trabajada tempranamente, la patata está ya para el invierno o un hospital en Mombaza.
Dar es enseñnyza : por parte del que recibe.
Historias que se funden unas con otras, atención mutua, relojes en marcha.
Al principio temblaba mi mano. Ahora mi corazón también. Lo he comprendido.

tengo historias...

En Londres me econtré con la niña. Su cabello era ondulado y castaño, sus ojos oscuros e inteligentes, su mochila pequeña con dibujo de mariquita y su pantalon de arcoiris impactante. Tendría como seis años, tantos como los de mi hija en ese entonces.
Me empujo un poco y luego se cayó. Una caida rara,y aún más especial la forma en que se levantó del suelo. Confundido le extendí mi mano pero no la aceptó.Empezó a reir bastante y me dijo: „vááááááá, tengo düsannn, me voy a morir”, luego se volteo y se sujetó de una mujer , de la madre, que susurrando solo dijo: „sssst, Dios mio, no digas eso, el examen mañana..” el resto no lo entendí.
Su voz, su mirada dolorosas me quemaron por dentro.
Google, artículos, páginas web, aún en el aeropuerto.
Indeciblemente duele.
Encontré ya en casa su comunidad. Desde entonces recibo regalos de ellos. Por mucho tiempo será así.

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Jakabovics Tibor, Fundador